Esta semana se ha presentado el proyecto: una réplica virtual del sistema puerto-ciudad, con sensores y cámaras, para simular los accesos al puerto antes de tocarlos. Es una buena noticia y conviene decirlo de entrada: entra tecnología en la comarca y la pone casi entera el Estado y Europa. He ido a la resolución oficial en lugar de a los titulares para poder contar con exactitud de dónde sale cada euro y qué le cuesta a un vecino de Algeciras. Y sobre todo lo que no he visto contar en ningún sitio: qué puede sacar de aquí una empresa de la comarca, y qué puede ir haciendo mientras tanto.
Estas cifras no las he sacado de la prensa. Están en la resolución de concesión que Red.es publicó el 11 de septiembre, expediente 2026/0825/00303717, a nombre del Ayuntamiento de Algeciras. Es el documento oficial y el enlace está al final de la página.
Viene de la convocatoria RedCyTI, de Red.es, organismo del Ministerio para la Transformación Digital. Se presentaron 59 solicitudes y se han seleccionado 52 proyectos en toda España: 126 millones movilizados, de los que Red.es pone más de 94. Andalucía se lleva 15 de esos 52.
Es la pregunta que se hace cualquiera y que casi nunca sale en la noticia. Aquí va con los dos decimales.
por habitante de Algeciras.Los 232.374,26 € municipales entre los 124.978 vecinos del padrón.
por habitante, el proyecto entero.De los que casi once los ponen fondos estatales y europeos, no el bolsillo de aquí.
Dicho claro: traerse un proyecto de 1,55 millones poniendo 1,86 € por vecino es una buena operación, y el que la haya peleado ha hecho bien su trabajo. Esta comarca lleva años quejándose —con razón— de que la inversión se va a otro sitio. Cuando viene, lo primero es reconocerlo.
Y luego, ponerse a trabajar para que rinda, que es de lo que va el resto de esta página.
Un detalle de las bases que conviene tener en el radar desde el principio, no como pega sino como parte del plan: terminada la implantación, el mantenimiento de los servicios corre a cargo del beneficiario. Licencias, alojamiento, sensores. Los proyectos de este tipo que siguen vivos a los cinco años son los que presupuestan eso desde el día uno, y los que se apagan son los que no. Es una cosa que se resuelve previéndola.
Es una copia de algo real dentro de un ordenador, conectada a los datos de ese algo real mientras funciona. Nada más. Y nada menos.
La gracia no está en la copia. Está en que sobre la copia se puede probar sin romper nada: cierro este carril y miro qué pasa con la cola de camiones, adelanto una hora la entrada de un barco y miro dónde se atasca todo, cambio el orden de dos tareas y miro cuánto se tarda.
En el mundo real, cada una de esas pruebas cuesta dinero, molestias y a veces un disgusto. En la copia cuestan un rato.
Lo que hace falta para tener una es siempre lo mismo: datos de lo que pasa, actualizándose solos. En el caso de Algeciras serán sensores, cámaras y otras fuentes de la ciudad y del puerto. En el caso de una nave industrial son los partes de trabajo, el reloj de entrada, el ERP y cuatro medidores. Cambia la escala y el precio, no la idea.
Según lo presentado, el gemelo permitirá:
Probar sobre la réplica qué pasaría al modificar entradas y viales del recinto portuario, antes de ejecutar la obra.
Detectar las colas de camiones y las dificultades de acceso, y prever las situaciones adversas por meteorología u otras causas.
Es el escenario que se cita expresamente: el momento del año en que la ciudad y el puerto se estrangulan a la vez.
Modelar escenarios de reducción de emisiones asociadas al tráfico y a la actividad logística.
Esta es la parte por la que he escrito la página.
La ayuda de RedCyTI es en especie: no le ingresan el dinero al Ayuntamiento, es Red.es quien contrata y ejecuta las actuaciones. Traducido: ese 1,3 millones se va a convertir en contratos públicos, y los contratos públicos se publican antes de adjudicarse.
Si su empresa hace algo que pueda entrar ahí —sensórica, cámaras, redes, integración, software, cartografía, obra civil menor, mantenimiento— no hace falta que llame a nadie ni que conozca a nadie. Basta con estar suscrito y verlo salir.
La semana pasada expliqué cómo se monta ese aviso, gratis y en diez minutos. Es el mismo: El dinero público de la comarca. Añada Red.es como órgano de contratación además de los ayuntamientos.
El proyecto incluye un espacio de pruebas y un laboratorio urbano para que empresas, startups, emprendedores, estudiantes e investigadores trabajen con datos reales de movilidad, logística y medio ambiente.
Es la parte con más valor para una empresa pequeña y la que menos se ha contado. Cuando se abra el plazo, entrar cuesta un correo.
Un proyecto así tarda años en dar fruto, y usted tiene decisiones que tomar este trimestre. Lo que ya está publicado y descargable hoy, sin permisos y sin llamar a nadie:
· La matriz de movilidad del Ministerio: cuántos viajes se hacen cada día entre nuestros pueblos, desde 2022.
· El Catastro: cuántas viviendas y locales hay a cada distancia de un punto.
· El INE: la renta media de cada sección censal, calle por calle.
· La Plataforma de Contratación: quién ha comprado qué, y a quién.
· AEMET y las estadísticas del puerto: tiempo, tráficos y escalas.
Para decidir dónde poner una tienda, una ruta de reparto o un turno de refuerzo, con esto sobra. No hace falta ningún gemelo.
Lo que se va a hacer con Algeciras se puede hacer con una empresa, y en pequeño no cuesta un millón y medio. Su empresa ya está generando los datos: partes, albaranes, fichajes, pedidos, consumos, averías. Están en papel, en el ERP o en un grupo de WhatsApp, pero están.
Juntarlos y poder preguntarles «¿qué pasa si el lunes hago esto en vez de aquello?» es exactamente el mismo ejercicio, con dos ceros menos en la factura.
A esto me dedico: coger datos que ya existen y convertirlos en algo con lo que se pueda decidir. Si quiere que miremos los suyos, aquí estoy.
Un proyecto recién concedido tiene muchas cosas abiertas todavía. No son fallos: son las decisiones que quedan por tomar, y son justo donde una empresa de aquí puede aportar algo si se acerca a tiempo.
Es lo que más me interesa de todo el proyecto. La convocatoria considera financiables las actuaciones que pongan datos en formato interoperable y de uso automatizado, y aquí se anuncian un sandbox y un living lab con datos reales. Falta el detalle: qué conjuntos, con qué licencia y en qué fecha.
Eso todavía se está decidiendo, y por eso este es el mejor momento para que las empresas de la comarca digan qué datos les servirían. Pedido a tiempo, entra en los pliegos. Pedido al final, ya no.
Sin pliego no se sabe aún qué se compra exactamente, en cuántos lotes ni con qué requisitos. Lo digo porque es la ventana buena: quien esté atento cuando salga llega a tiempo, y quien se entere por el periódico llegará tarde.
No hay fechas de inicio y fin publicadas todavía. Lo que sí está en las bases es el calendario de la aportación municipal: la mitad a los seis meses de firmar el convenio y la otra mitad a los doce.
El coste de mantener esto cuando esté entregado. Las bases dicen que lo asume el beneficiario, pero no hay ninguna cifra publicada. Cualquier número que yo diera ahí sería inventado, así que no lo doy: solo señalo que existe y que no es pequeño.
Si encuentra un error en cualquiera de estas cifras, dígamelo y lo corrijo aquí mismo con la corrección a la vista.
Y una cosa para terminar, que la digo yo y no sale de ningún dato: toda inversión en tecnología que entra aquí es buena para la ciudad. Trae trabajo cualificado, deja conocimiento en la comarca y pone a Algeciras en la lista de sitios donde pasan estas cosas, que es una lista en la que llevamos años sin aparecer. Ojalá vengan más, y ojalá la siguiente la pida también la empresa privada de aquí. Yo, en lo que pueda ayudar, encantado.
Esta entrada continúa la serie que empezó en Cómo se mueve el Campo de Gibraltar y siguió en El dinero público de la comarca.